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Like Shakespeare’s Hamlet, who considered big questions about life and death, central bankers throughout Latin America are deliberating their future monetary policies.

Some market participants believe that key countries in the region might have run out of room to lower their policy rates. Yet we beg to differ—and hold a positive outlook for government bonds in those countries.

The Economic Case for Accommodation

In our view, the economies of Brazil, Chile, Colombia and Peru stand to benefit from below-neutral1 (i.e., more stimulative) policy rates given their current conditions. Their central banks have already lowered interest rates after inflation and policy rates had peaked on the heels of economic shocks (e.g., the draughts that triggered inflation and the oil-price collapse in 2015, among others) and have since gained more solid economic footing. But we believe they have room to ease policy even further in light of the disappointing growth they have exhibited, the rapid deceleration in their inflation rate, and below-target inflation expectations that appear to be anchored. In fact, we deem Exhibit 1 to illustrate one of the most bullish cases for emerging markets in current times.

Exhibit 1: Lower Inflation in Latin America May Allow Central Banks to Cut Policy Rates to Historically Low Levels -- OppenheimerFunds

Will the central banks of Brazil, Chile, Colombia and Peru indeed pursue accommodative policies (i.e., lower their policy rates below neutral)? That’s anyone’s guess—but we have good reason to believe they will.

For starters, some central banks (such as those of Chile and Colombia) have already exercised the freedom to test neutral policy rates—a sign of credibility in their policymaking: They have shown the willingness and resolve to deploy monetary measures in order to tackle economic challenges and spur growth. What’s more, their rate-cutting policies have not resulted in higher inflation—or in higher inflation expectations—and thus validate the case for accommodation. Declining food and energy prices (which have brought down headline inflation) could help, though they don’t provide justification per se for easier policy or a more flexible monetary stance.

What about the strength of the macroeconomic framework of those countries? For the most part, their fiscal accounts are strained. But while their budgets have yet to be balanced in the aftermath of economic shocks they had experienced, they have demonstrated fiscal restraint and enacted a range of reforms—with more anticipated in the near future. Additionally, the benign global economic environment for foreign direct investment (FDI) is stimulating Latin American economies and helping strengthen their currencies. As a result, we expect future inflation to be contained—another factor that may grant central banks more leeway to pursue accommodative monetary policies.

Finally, we believe Argentina and Mexico are exceptions. In our estimation, they likely won’t embark on any path of monetary easing in the near future because of persistent inflationary pressures in the former and peaking inflation in the latter.

The Political Landscape

In some developing markets, institutions of the state—including central banks—tend to have less independence and are more susceptible to shifts in the political climate, such as through elections. Any decision about further policy accommodation throughout Latin America may depend on how the political landscape shapes up in specific countries over the months and years to come.

We continue to follow political developments in tandem with economic ones—particularly given the coming election calendar that could bring regime changes affecting economic policy. Such changes, in our view, may lead to market dislocations that in turn open investment opportunities. At the same time, they may also undermine the prospect of monetary accommodation if they result in runaway inflation.

Our view is that Latin American economies could actually benefit from monetary accommodation for two reasons:

  1. Many of them are fiscally constrained.
  2. Lower policy rates would spur an undertaking of public-works projects (such as infrastructure) and other investments, which would benefit the broader economy.

Investment Implications

In all, we think the central banks of Brazil, Chile, Colombia and Peru may be incentivized to test below-neutral policy rates geared toward sustainable growth in their economies. 

Our portfolios are currently positioned for such an outcome:

  • We remain constructive on government bonds in these countries, with an emphasis on short-term paper.
  • We have tactically lowered our exposure to Argentina in light of inflation trends and political currents. 
  • We have increased our exposure to Mexican government bonds (MBONOS) of 3–5 year maturities. 

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  1. ^A neutral rate is the policy rate at which a central bank can achieve its inflation target without choking off growth or stimulating the economy.

 


¿Sero no ser (flexible)? Esa es la pregunta que se hace Latinoamérica

Por Wim Vandenhoeck y Claudia Castro

Al igual que Hamlet de Shakespeare, que analizó grandes preguntas sobre la vida y la muerte, los principales banqueros en toda Latinoamérica están debatiendo sobre el futuro de sus políticas monetarias.

Algunos participantes del mercado creen que los países clave en la región podrían quedarse sin posibilidades de reducir su tipo de interés oficial. Aun así, debemos disentir y tener una actitud positiva hacia los bonos del gobierno en esos países.

La justificación económica para ser flexibles

En nuestra opinión, las economías de Brasil, Chile, Colombia y Perú se beneficiarían del tipo de interés oficial inferior al valor neutral1(es decir, más estimulante), teniendo en cuenta sus condiciones actuales. Sus bancos centrales ya han disminuido las tasas de interés después de la inflación y las tasas de política monetaria han alcanzado un pico tras las crisis económicas (p. ej., las corrientes que generaron inflación y el colapso del precio del petróleo en 2015, entre otros factores) y posteriormente, han ganado una base económica más sólida. Sin embargo, creemos que todavía pueden moderar sus políticas aún más en función del crecimiento desalentador que han demostrado, la rápida desaceleración de su tasa de inflación y las expectativas de inflación por debajo de los objetivos que parecen estar afianzadas. De hecho, consideramos que el Anexo 1 ejemplifica uno de los casos más optimistas de mercados emergentes en la actualidad.

Exhibit 1: Lower Inflation in Latin America May Allow Central Banks to Cut Policy Rates to Historically Low Levels -- OppenheimerFunds

 

¿Los bancos centrales de Brasil, Chile, Colombia y Perú efectivamente adoptarán políticas flexibles (es decir, bajarán sus tasas de política monetaria a un nivel inferior al valor neutral)? Esa es la incógnita, pero tenemos buenos motivos para creer que sí lo harán.

Para empezar, algunos bancos centrales (como los de Chile y Colombia) ya se han tomado la libertad de probar la tasa de política monetaria neutral: un signo de credibilidad en su formulación de políticas. Han demostrado predisposición y han decidido implementar medidas monetarias para abordar los desafíos económicos e impulsar el crecimiento. Además, sus políticas de reducción de tasas no han generado una inflación más alta, o expectativas de inflación más alta, y por lo tanto, validan la justificación para ser flexibles. La disminución de los precios de los alimentos y la energía (que ha reducido la inflación anunciada) podría ayudar, si bien no proporciona una justificación en sí para adoptar políticas más moderadas o una postura monetaria más flexible.

¿Qué sucede con la fortaleza del contexto macroeconómico en esos países? En su mayoría, sus cuentas fiscales están tensas. Pero, si bien sus presupuestos aún deben equilibrarse como consecuencia de las crisis económicas que han experimentado, han demostrado austeridad fiscal y promulgado una serie de reformas, con más anticipación en el futuro cercano. Asimismo, el entorno económico global favorable para las inversiones extranjeras directas (foreign direct investment, FDI) estimula las economías latinoamericanas y ayuda a fortalecer sus monedas. En consecuencia, esperamos que la inflación futura esté controlada, otro factor que puede otorgarles a los bancos centrales más margen para adoptar políticas monetarias flexibles.

Finalmente, creemos que Argentina y México son excepciones. En nuestra opinión, no se adentrarán en ningún camino de flexibilización monetaria en un futuro cercano debido a las constantes presiones inflacionarias en el primer caso y el pico inflacionario en el último.

El escenario político

En algunos mercados en desarrollo, las instituciones estatales, incluidos los bancos centrales, suelen tener menos independencia y ser más susceptibles a los cambios en el ambiente político, como en época de elecciones. Cualquier decisión sobre una flexibilización adicional de las políticas en Latinoamérica puede depender de cómo se presente el escenario político es países específicos durante los meses y años venideros.

Seguiremos los desarrollos políticos paralelamente a los económicos, en especial teniendo en cuenta el próximo calendario electoral que puede traer cambios de régimen que afecten las políticas económicas. Según nuestro punto de vista, estos cambios pueden ocasionar desarticulaciones del mercado que abrirán las oportunidades de inversión. Al mismo tiempo, es posible que también perjudiquen la posibilidad de una flexibilización monetaria si dan como resultado una inflación fuera de control.

En nuestra opinión, las economías latinoamericanas podrían de hecho beneficiarse de la flexibilización monetaria por dos motivos:

  1. Muchas de estas están limitadas fiscalmente.
  2. El tipo de interés oficial más bajo impulsaría una iniciativa de proyectos de obras públicas (como infraestructura) y otras inversiones, que beneficiaría a la economía en general.

Implicancias para las inversiones

En general, creemos que se podría motivar a los bancos centrales de Brasil, Chile, Colombia y Perú a probar una tasa de política monetaria inferior al valor neutral orientada hacia un crecimiento sustentable de sus economías.

Actualmente, nuestras carteras están posicionadas para lograr este resultado:

  • Seguimos teniendo un enfoque positivo sobre los bonos del gobierno en estos países, con énfasis en instrumentos a corto plazo.
  • Hemos disminuido tácticamente nuestra exposición a Argentina en función de las tendencias inflacionarias y las corrientes políticas.
  • Hemos aumentado nuestra exposición a los bonos del gobierno mexicano (MBONOS) con vencimientos de 3 a 5 años.

1. Una tasa neutral es una tasa de política monetaria con la cual un banco central puede alcanzar su meta inflacionaria sin ahogar el crecimiento o estimular la economía.